3 preguntas para definir las metas de una empresa

Las metas de una empresa es lo primero que deberás definir. Sin embargo, deberán tener relación con tus metas personales. Casi nadie lo tiene en cuenta, pero, probablemente, es lo que determine el éxito de tu organización.

Hace poco publicamos un artículo en donde compartimos información sobre cómo emprender un negocio exitoso en 3 pasos. El primero de ellos es la definición de las metas.

En esta entrada trataremos sobre la relación de las metas de vida con las metas de la empresa. Cómo saber la clase de empresa que necesitas crear dependiendo de la sustentabilidad que requiera. Y los riesgos y sacrificios que exige un negocio.

Quizás aún no tengas definido los puntos que acabamos de mencionar. Descuida, a continuación, te dejamos esta entrada con 3 preguntas que te ayudarán a definir tus metas.


1. ¿Qué clase de empresa necesito formar?

 

Un emprendedor pensando si crear una micro, pequeña, mediana o gran organización para alcanzar sus metas
El tamaño de la empresa a montar depende de las metas que se quieran alcanzar.

Para responder esta pregunta, será necesario tener claro cuál es nuestra meta personal o familiar. Se puede establecer una meta personal a partir del estilo de vida que el emprendedor pretende tener para él o su familia. Asimismo, la meta personal podría estar asociada a un objetivo de corto, mediano o largo plazo. Incluso, las metas personales podría formularse a partir de lo que el emprendedor quiere tener.

En síntesis, la meta personal puede ser formulada tras conocer qué quieres ser, qué quieres hacer y qué quieres tener. A partir de esa información se pueden establecer las metas y objetivos en una empresa.

Metas personales y su relación con la sustentabilidad de la empresa

Es importante tener clara la meta personal, porque de eso dependerá la sustentabilidad de la empresa a crear. La sustentabilidad se refiere al tiempo de vida de la empresa y a la dependencia que tenga del emprendedor para que funcione.

Mientras mayor sea el tiempo de vida que se quiera para la empresa, más sustentable deberá ser. Mientras menos dependencia del emprendedor requiera la empresa, más sustentable deberá ser. Por el contrario, una empresa de vida corta, tendrá menos sustentabilidad. Asimismo, mientras la empresa dependa más del emprendedor, menos sustentable será.

La sustentabilidad varía según los intereses de cada persona. Para entender mejor cómo se relacionan con las metas que tienes en la vida, te dejamos algunos ejemplos.

Negocios de baja sustentabilidad para metas de corto plazo

Un adolescente tiene como objetivo de corto plazo comprar una consola de videojuegos. Para lograrlo, se ha propuesto ahorrar 70 dólares cada mes, durante los próximos 7 meses para comprar la PlayStation 5 cuando sea lanzada. Este es un ejemplo de una meta personal de corto plazo. Esta meta deberá cumplirla en menos de un año, por lo tanto, la sustentabilidad de la empresa a largo plazo no le preocupa. Lo que le interesa a este joven emprendedor es hacer un negocio que le genere beneficios rápidos. Probablemente la empresa que forme no durará más de un año y sus operaciones no tendrán continuidad.

El tiempo de vida de la empresa será corta. Además, la empresa tendrá una gran dependencia hacia el emprendedor, será él quien realice todas las actividades. Por lo tanto, vemos que las metas de corto plazo se relacionan con empresas de baja sustentabilidad, de corto tiempo de vida y la alta dependencia.

Otro ejemplo de metas personales es el que tienen los emprendedores que quieren tener un estilo de vida con mucha comodidad. Aquí la persona busca crear una empresa que le genere el suficiente dinero para cubrir su costo de vida. No necesita constituir una gran empresa transnacional en la que deba contratar muchísimos trabajadores. Bastaría un negocio en donde pueda trabajar ciertas horas al día y con el que obtenga ganancias aceptables para vivir a gusto.

En este caso, el tiempo de vida de la empresa deberá ser mayor a la del primer ejemplo. Sin embargo, la dependencia hacia el emprendedor sigue siendo fuerte. Por lo que, la empresa sería una de baja sustentabilidad.

Empresas de mediana sustentabilidad para metas de mediano plazo

Sin embargo, existen emprendedores con metas personales más ambiciosas. Por ejemplo, alguien que quiera una casa en el centro de la ciudad, una de playa y otra de campo. Además, que desee tener una camioneta del año y a sus hijos estudiando en los colegios más caros. Por si fuera poco, le gustaría trabajar poco tiempo durante el día para disfrutar más de su tiempo.

En este caso, la sustentabilidad de la empresa adquiere más importancia.

Para lograr estos objetivos personales, el emprendedor deberá crear una empresa teniendo en mente la necesidad de una buena estructura organizacional, establecer procedimientos, sistemas de control, etc.

La finalidad es que, con el tiempo, la empresa le genere suficiente utilidad como para realizar todos los planes personales. Así mismo, si la empresa es atractiva ante los ojos de inversionistas, podría terminar vendiéndola.

Claramente, en un inicio la dependencia de la empresa hacia el fundador es muy fuerte. Sin embargo, una vez haya estructurado la organización, la empresa dependerá menos del creador. Por otro lado, el tiempo de vida de la empresa deberá ser mayor. En consecuencia, la empresa a crear deberá ser de sustentabilidad media.

Empresas de alta sustentabilidad para metas de largo plazo

En los ejemplos anteriores hemos visto cómo el tipo de empresa a crear se asocia a las metas personales del emprendedor. Específicamente, a lo que la persona quiere tener. Sin embargo, existen metas personales que no están asociadas al tener, sino al ser.

Hay muchos emprendedores con alto sentido de altruismo, cuyo interés es el beneficio social. Este interés también condiciona al tipo de empresa a montar. Aquí, los objetivos de la empresa deberásn ser a largo plazo.

En estos casos, la sustentabilidad es muy importante, pues se tendrán que crear instituciones con una gran estructura que les permita renovarse por sí mismas con cada nueva generación, con los cambios tecnológicos, la reestructuración de empleados, nuevos hábitos de clientes, y demás aspectos que determinan la continuidad de la empresa.

Lo que un empresario necesita, en estos casos, es crear en la empresa muchos sistemas que funciones en automático, para que así sobrevivan al paso del tiempo. Además, el establecer procedimientos para todos los procesos, los manuales de operaciones y funciones para todas las áreas y puestos, le permitirá al fundador desligarse de la compañía. 

El tamaño de la empresa de acuerdo a la meta establecida

Otra de las características a tener en cuenta al momento de elaborar un proyecto de negocio es el tamaño de la empresa.

Las metas personales son las que finalmente pueden determinar qué tanto podrá crecer la empresa.

Si un emprendedor quiere vivir cómodamente, con el dinero suficiente para cubrir sus gastos, pero, sobre todo, con tiempo libre para disfrutar en lo que quiera, entonces su empresa no deberá crecer demasiado. Puesto que una empresa que está en crecimiento podría demandar más tiempo del fundador y mayor dependencia. Aunque suene raro y sea poco usual, hay emprendedores que prefieren no hacer crecer sus empresas más de un determinado tamaño, aun cuando exista demanda suficiente. Prefieren mantener su nivel de ingresos y evitar la fatiga que genera un cambio de estrategia para llevar a la empresa al siguiente nivel.

Sin embargo, si un emprendedor busca generar ingresos residuales o plusvalías, deberá intentar crear compañías lo suficientemente grande en la que pueda desarrollarse una gran infraestructura para que no dependa de la intervención del fundador. Este caso es totalmente opuesto al anterior. Aquí el emprendedor está dispuesto a hacer lo que sea necesario para que su empresa crezca todo lo que sea posible.


2. ¿Qué riesgos y sacrificios exige la empresa?

Un hombre emprendedor montado en un monociclo atraviesa a través de una cuerda desde una colina a otra para alcanzar sus objetivos.
Para alcanzar el éxito con una empresa, hay riesgos y sacrificios que el emprendedor debe estar dispuesto a asumir.

La creación de empresas sustentables requiere asumir apuestas de largo plazo. Las grandes empresas, como las que producen bienes de consumo masivo, necesitan inversiones frecuentes para sostener las ventajas que hayan conseguido. Comúnmente, el emprendedor deberá contratar compañías de marketing que le desarrollen campañas publicitarias para dar a conocer y consolidar su marca. 

En este tipo de empresas, las de al sustentabilidad, suele ser común que el fundador tenga que reinvertir las pocas utilidades que haya conseguido. De no contar con fuente de financiamiento propio, tendrá que buscar financiamiento de terceros, como préstamos bancarios o aceptar la reestructuración de las acciones para aceptar nuevos socios capitalistas.

De cualquier forma, los riesgos que asume un emprendedor son bastante altos, pues nada le garantiza un buen resultado.

Además de los riesgos, financieros o de otra índole, la empresa también le exigirá hacer sacrificios. Cuando una persona decide iniciar un proyecto de inversión, deberá dedicarle mucho tiempo para gestarlo. Mucho más tiempo necesitará cuando se concrete el negocio. La demanda de tiempo y dedicación obligará al emprendedor a realizar muchos cambios de hábitos y rutinas. Los sacrificios normalmente suelen basarse en dejar de hacer las actividades que más le gusta y, sobre todo, reducir el tiempo que comparte con su familia y amistades.

El estrés que deberás enfrentar

Existen personas que tienen una alta autovaloración, basada en los talentos y capacidades que poseen. Estas personas suelen evitar trabajar como empleados en las empresas que no ofrecen opciones de compra de acciones, en las que no hay posibilidades de un crecimiento personal y desarrollo profesional, en donde no se valore las habilidades de los trabajadores y el salario no compense todo el esfuerzo entregado.

Estas personas deciden emprender, sin considerar que la mayoría de negocios dependen de la presencia del propietario. 

La emoción inicial que genera pensar en lo que podrían obtener con el emprendimiento, suele cegar a las personas. Pasan por alto todos los riesgos que deberán asumir, pero, principalmente, el sacrificio que conlleva crear una nueva empresa.

Cuando un emprendedor empieza a montar su negocio, suele pensar que nada saldrá mal. Sin embargo, una vez que emprende, empiezan a surgir los retos. Casi siempre las cosas no salen como se planean. Es cuando se dan cuenta de que su patrimonio y todo lo que invirtieron, está en riesgo y piensan frecuentemente en todo lo que podrían perder.

El estado de preocupación constante les genera estrés. Pueden caer enfermos debido al agotamiento por la exigencia del trabajo. Trabajar más de 12 horas al día, incluyendo domingos y feriados es normal. No poder tomar las vacaciones ni poder disponer de su tiempo para disfrutarlo con su familia, también es normal.

Podrían intentar vender o traspasar la empresa, pero ¿alguien querrá comprar una empresa con las características mencionadas?

Dato adicional

Es importante tener en cuenta que el ambiente de trabajo es el reflejo de sus trabajadores. Principalmente de lo que transmite el fundador. Si tienes estrés, ten por seguro que afectará a los demás.

Si quieres saber cómo afecta el estrés en la organización del trabajo, puedes revisar esta entrada de la Organización Mundial de la SaludLa organización del trabajo y el estrés


3. ¿Puedo aceptar esos riesgos y sacrificios?

Hombre caminando con dificultad para llegar a la meta.
Cuando se establecen las metas, se deben asumir los riesgos y sacrificio que conllevan a alcanzarlas.

Como hemos visto, los riesgos y sacrificios varían de acuerdo al tipo de empresa. Lo que ahora debemos decidir es si los beneficios que podrías obtener son lo suficientemente altos como para aceptar los riesgos y sacrificios que tendrás que asumir.

Mucho de los emprendimientos requiere en un inicio una dedicación activa de 15 horas al día, por lo menos. Por si fuera poco, cuando no estás desarrollando una actividad física que ayude al negocio, estarás pensando en qué harás próximamente. Lo quieras o no, montar un negocio demandará tu máxima atención. Probablemente, será necesario reorganizar tus actividades habituales. Cambiar de hábitos. Pasarás menos tiempo con las personas que amas. Tendrás que preguntarte si el resultado que esperas obtener valdrá la pena.

Si un emprendedor ve que la empresa que constituirá, por más éxito que pueda tener, no satisface sus expectativas personales, o si el emprendimiento demanda de mayor riesgo y sacrificio del que podría soportar, tendrá que replantear sus metas personales o, en todo caso, buscar otra oportunidad.


Conclusión

Establecer las metas personales es el paso más importante, previo al inicio de la creación de una empresa. Las metas personales servirán para alinear las metas del negocio. Con éstas, se podrá determinar qué clase de empresa es conveniente constituir, dependiendo de la sustentabilidad de la organización.  Cada tipo de empresa tendrá sus propias características en cuanto al tiempo de vida y la dependencia del fundador. Dichas características provocarán riesgos y demandarán diferentes niveles de sacrificio. El emprendedor deberá ser sincero consigo mismo y evaluar si podrá aceptar los riesgos y sacrificios necesarios para alcanzar las metas.

Una vez que el emprendedor haya respondido a las 3 preguntas planteadas, será capaz de definir la estrategia más adecuada para que la empresa alcance sus metas.

Y tú…

  • ¿Tenías claras tus metas personales antes de haber emprendido o pensar en hacerlo?
  • ¿Qué riesgos y sacrificios has asumido en tu emprendimiento?
  • ¿Está valiendo la pena?

Déjanos tus comentarios.

¡Éxito, emprendedor!


También podría interesarte

4 preguntas para identificar una estrategia exitosa


Déjanos saber si te gustó el artículo…

¡Califica y comparte!

¡Comparte!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × cuatro =